El estrés forma parte, cada vez en mayor medida, de nuestra vida diaria. Corremos de una actividad a otra, con la mente repleta de obligaciones y tareas pendientes. Nos centramos tanto en ser productivos que no nos permitimos descansar, no desconectamos, no descansa el cuerpo, ni tampoco la mente. Viviendo de esta manera no nos hacemos ningún favor. Esta actitud no nos hará aprovechar mejor el tiempo ni ser más eficaces. Al contrario, cuando el nivel de ansiedad es excesivo, esta comienza a interferir en nuestras capacidades. Comenzamos a obtener un menor rendimiento y nuestra salud también puede verse gravemente afectada. Las situaciones de estrés sostenido están estrechamente relacionadas con problemas coronarios, hipertensión y aumento del colesterol. Además, generamos diversas somatizaciones como dolores estomacales o de cabeza. Puede aparecer sobrepeso (debido a la alimentación emocional), alteraciones del sueño, envejecimiento prematuro…etc. Si esta situación permanece el tiempo los efectos sobre nuestro cuerpo pueden ser devastadores.

El objetivo de este programa es disminuir los niveles de estrés acumulado e identificar las situaciones que están contribuyendo a su aumento con el propósito de reducir la sintomatología que acompaña estos cuadros de constante alerta, como la fatiga, el insomnio, la ansiedad o la irritabilidad; contribuyendo a restablecer los niveles óptimos de salud y energía

Recomendado para personas que, por la exposición continuada a factores internos o externos padecen de estrés crónico que afecta a su rendimiento diario y que pueden estar ocasionando problemas emocionales, relacionales o de salud.

Y para personas que sin llegar a estos niveles crónicos de estrés quieren aprender a gestionar situaciones de estrés puntuales a fin de causar el menor impacto en su persona a nivel salud o en su entorno social o familiar

Duración mínima: duración mínima 1 mes, duración recomendada 3 meses

Incluye

  • Valoración inicial de las áreas que necesitan ser gestionadas para minimizar el impacto del estrés
  • Plan de nutrición antiestrés adaptado a las necesidades individuales
  • Plan de fitness
  • Valoración de las posibles fugas energéticas causadas por una mala gestión emocional y/o mental, plan de trabajo para minimizar el desgaste energético
  • Consejos a un estilo de vida en el que se trabaja en mejorar todos los aspectos que componen nuestra salud, en el aspecto físico, emocional y mental.