Nuestra salud está apoyada por diferentes actividades que suceden comúnmente en nuestra vida diaria, comer, beber, hacer ejercicio, descansar, dormir y mantener el estado anímico. Si se desarrolla un problema en cualquiera de estas áreas, el cuerpo entero se verá afectado dadas las complejas interconexiones dentro del cuerpo humano. Para mantener una buena salud en la sociedad contemporánea es esencial entender el mecanismo de tu propio cuerpo y ejercitar la voluntad para cuidar tu propia salud.

¿Te consideras una persona saludable? No mucha gente puede responder a esta pregunta con un «sí» definitivo, porque no estar enfermo no es equivalente a estar sano. En la medicina occidental existe el término «enfermedad latente». Este término representa una condición en la cual una persona no está todavía enferma pero tampoco completamente sana. En otras palabras, es un estado en el cual una persona está a un paso de contraer una enfermedad. En este momento millones de personas viven en esta condición. Aun la gente que se considera sana se ve afectada por problemas como estreñimiento o diarrea crónicos, alergias, hipo o hiper tiroidismo, inflamación, dolor de cabeza, cansancio, insomnio, tensión en el cuello y los hombros...etc. Estos síntomas son señales de auxilio que tu cuerpo te envía. Y si sólo les dices «esto es normal en mí» o «yo soy normalmente así», corres el riesgo de que el cuadro avance hasta convertirse en una enfermedad grave.
Si éste es el caso, entonces la pregunta es ¿qué estilo de vida debemos seguir para tener una existencia larga y saludable? La industria de la salud tiene un mercado enorme, con productos que desbordan los mostradores de las tiendas. Mucha gente compra complementos alimenticios saludables porque las etiquetas les dicen que un solo remedio va a resolver sus problemas, con sólo beber o tragar el complemento diario. A corto plazo, esto significa que la mayoría de la gente en realidad no comprende lo que es verdaderamente bueno para su cuerpo, y por lo tanto resulta fácil de manipular por los medios.
Para vivir una vida larga y saludable se recomienda:
- Dieta rica en frutas, verduras crudas o cocinadas muy ligeramente al vapor, legumbres germinadas, frutos secos y semillas naturales sin tostar ni salar
- Eliminar de la dieta alimentos procesados, refinados, industrializados, no consumir azucares, alcohol ni bebidas procesadas
- Eliminar lácteos y reducir al máximo el consumo de proteína animal dando prioridad al pescado sobre la carne blanca o roja. Eliminar embutidos.
- No fumar
- Practicar el ayuno cuando el cuerpo lo sienta necesario.
- Vivir o frecuentar entornos armónicos para recargar nuestra energía vital con la naturaleza.
- Evitar fríos o calores intensos.
- Limpieza interna y externa, usando productos naturales.
- Descansar bien.
- Practicar algún ejercicio físico.
- Sol y luz natural.
- Evitar los medicamentos
- Relacionarnos con otros humanos con los que nos sintamos bien.
- Confianza en la vida.
- Motivación y compromiso con actividades que nos hagan sentir bien.
- Estar contento con uno mismo
- Humor, alegría, risas Música, danza, actividades lúdicas
- Paz, armonía y tranquilidad. Amistad y compañerismo.
A lo largo de la historia encontramos numerosos ejemplos de gentes que practicaron la higiene vital como los esenios, grupos que han destacado por su extraordinaria longevidad y por su elevado nivel de salud. Además de personajes como Pitágoras, Hipócrates, Leonardo da Vinci o Mahatma Gandhi, entre otros.